martes 7 de julio de 2009

MILAGREROS: Los calostros

Rubens: Amamantando a un prisionero

Hace años ya, muchos, bueno no tantos, visite unas Comunas Libertarias que había por Andalucía y por el Algarbe Portugués, que tenían en común, mas o menos, que preconizaban una vuelta al buen salvaje, (concepto sobre el que discrepo de facto, pero hoy no es el tema), el retorno a la naturaleza primigenia, y que gestaron una teoría para resolver todos los problemas personales y sociales, que pivotaba en torno a los calostros.

Tenían un libro de una autora, creo que francesa, como quasi biblia de su modo de vivir, en aquella época me lo leí entero, una prueba mas de mi masoquismo seudo-intelectual. No recuerdo autora, ni tan siquiera la editorial que lo tradujo al castellano, se que era de una feminista famosa en la época, pero mi Azeimer me impide recordar el nombre, como veis mi dislexia me imposibilita recordar como se escribe la palabrita de marras y como es obvio el libro una vez leído fue a parar a la basura mas profunda, no fuera a ser que alguien mas lo leyera y me pidiera una indemnización por el tiempo perdido.

Los calostros es un alimento casi solido que sale de las ubres de las hembras de los mamíferos antes de la leche propiamente dicha, creo que Bibiana esta batallando para que los machos mamíferos también tengamos calostros, pero de momento no lo ha conseguido, ella sigue insistiendo por eso de la Ley de la Igualdad.

Una vez aceptado lo obvio, los calostros y la leche materna son beneficios para los recién nacidos mamíferos, lo cual ocupaba unos cuantos capítulos, venían los capítulos profundos los dedicados a demostrar que la ingesta de calostros hacen que los adultos que han tomado calostros de pequeño sean menos violentos que los que no han tomado.

Tal cual, me quede perplejo, y para ello exponían unos estudios estadísticos hechos en Francia que demostraban fehacientemente lo que ellos querían demostrar.

Estos estudios no resistían medio minuto de comprobación teórica.

Pero veamos la historia francesa, que los niños no comen calostros data como muchos de mediados del siglo XX, antes todo niño comía calostros, no por que sus padres hubieran leído este libro, sino porque sencillamente no había otra cosa, o comían calostros y la posterior leche materna, o se iban directamente al hoyo.

Y entonces la pregunta: ¿Y los ejércitos de Napoleón, que se dedicaron a arrasar toda Europa, eso si, para civilizarla en las nuevas verdades, no habían tomado calostros, y por eso se comportaron así?

Toda la humanidad ha tomado calostros sin parar durante siglos y el balance de actuaciones violentas, guerras, etc. es infinito.

También argumentaban estas comunas que el embarazo de la mujer solo se producía cuando la mujer lo deseaba de verdad.

Mi pregunta: ¿Que pasa con las mujeres violadas que quedan embarazadas?, no encuentra respuesta.

Centraban su argumentación, en sostener que en los campos de concentración nazi, ninguna mujer había quedado embarazada, y era porque en esas situaciones no deseaban quedar.

Pero coño, y nunca mejor dicho, las condiciones para que se produzca un embarazo, son que el ovulo y el esperma se junten, y que la unión de ambos pueda alimentarse correctamente, situación que era difícil conseguir en un campo de concentración nazi, y sin duda factor determinante para que no se produjeran muchos embarazos.

Resumiendo, que cuando una persona quiere demostrar algo, todo lo que lea le llevara a demostrar lo que quiere demostrar, después se publica en forma de libro, y a continuación ya saldrán los acólitos que se lo crean, la fe es infinita, y como ya sabemos la estupidez, que de ella deriva, también.

Ya adelanto que mi próximo escrito demostrara que la estupidez de los mascles (machos en román-paladino), es infinita, y para ello narraré un episodio que me aconteció la semana pasada aquí al ladito mismo de mi casa.