jueves 2 de julio de 2009

MILAGREROS VARIOS: El Agua Bendita

Font de Can Cerdá - Collserola - Cerdanyola - Barcelona

Hace días que anhelo comentar algo sobre los salvadores, esas personas que tienen la solución a todos los males del mundo habidos y por haber.

Algunos tienen la solución personal a todas las enfermedades, otros tienen la solución para todas las injusticias sociales.

Su visión es reducionista in extremis, digamos que su armario de boticas, contiene a todo tirar un par de frascos salvadores.

Hoy me dedicado a uno de los que defienden soluciones personales, al que tuve el placer de conocer durante varios 11 de cada mes en Can Cerda, Collserola, Barcelona.

EL AGUA MILAGROSA.

Pepita Puges tuvo una vida marcada por la beatería de sus padres, y desde muy pequeña siempre mantuvo que conversaba tranquilamente con Jesucristo.
Casose el 9 de mayo de 1948, y tan y como ella misma se había autovaticinado, empezaron sus problemas de salud.
En un viaje a la virgen de Lourdes vio como esta le alargaba la pierna unos cuantos centímetros que se le habían reducido por su enfermedad.
Y un buen día pensó que Lourdes estaba muy lejos y que había que hacer algo, y siguiendo el proverbio famoso “Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña”, Pepita lo modificó, e hizo que la Virgen de Lourdes viniera a Barcelona, a la Sierra de Collserola, al paraje denominado Can Cerda, al lado mismo de una fuente del nombre homónimo, y de una casa de comidas de escaso éxito hasta ese día, que disparo el numero de comensales también milagrosamente a partir de esas fechas.

La primera aparición fue el 11 de noviembre de 1974, y a partir de entonces cada 11 de mes se presentaba la virgen.

En la primera aparición eran unas siete las personas que acompañaban a Pepita.

Pero la cosas fue creciendo y creciendo, los medios de comunicación de la época acudieron al evento, entre ellos el Interviú, y al final aquello digamos que degeneró.

La Virgen se enfadó, y dijo que no se presentaría mas por allí, y así fue, se terminaron las apariciones, claro si ella mismo dijo que no vendría, ¿quien podria dudarlo?

Al grano, que ya sabéis que me cuesta, en varios días once fui a ver el fenómeno de masas en que se convirtió aquello.
También os he hablado de una fuente de mismo nombre que el paraje, que se encuentra muy cerca de donde se producían las apariciones.

En una de estas apariciones la virgen dijo que esa agua estaba bendecida por ella misma, y claro en ese momento empezaron las curaciones milagrosas de todo tipo, tanto físicas como mentales.

Pues bien cuando Pepita por recomendación de las Autoridades Eclesiasticas que tomaron cartas en el asunto, dejo de ir a Can Cerda, pues hubo una verdadera competición de milagreros variopintos que quisieron ocupar la vacante, el que a mi parecer tuvo mas exito en esta estrategia de sustitución fue un chico de nombre, creo recordar que Alfredo, que instalo una consulta tipo “todo lo curo”, justo en la fuente citada.

Era precioso, las consultas eran abiertas a todos los que allí estábamos, así que pude asistir a verdaderas operaciones de cirugía milagrosa. En mas de una ocasión vi a una madre acompañada de su hija adolescentes con, digamos “mal de amores”, en román-paladino sería “calentura juvenil”, que era tratada milagrosamente con el agua de Can Cerda, yo mucho dudo que el tratamiento fuera efectivo, pero la madre tras depositar una cantidad anónima en las manos del mediador, se iva contenta del lugar.

Un buen día estando en esta consulta, el Curandero saco un bote de farmacia y se echo unas gotas de colirio en sus ojos, que los tenia a todas luces irritados.

Obvio, la pregunta fue inmediata, una señora le preguntó:

¿Y porque no te curas con agua milagrosa de la Virgen?.

La respuesta fue genial:

- Porque la Virgen me ha dicho que para los Glaucomas es mas efectivo lo que receta el medico que el agua milagrosa.

Coño, pensé yo, a este se le desmonta la parada, así que acudí al siguiente 11 de mes a la consulta popular, a ver in situ que pasaba y allí estaba la cola, mas larga si cabe que otros días esperando con fervor el milagro del agua bendecida.

Osease que ciega es la fe, esta clarísimo y como derivada la estupidez humana infinita.

Mañana mas casos.